Boletín de riesgo
Cada semana y cuando hay un evento: el nivel de cada sitio, si se puede ingresar o trabajar y qué hace cada área. Lo firma el especialista.
Nieve · Avalanchas · Incendio · Aluviones
Calculado para cada sitio, a su altura, todos los días, y revisado por un especialista. Nieve y avalanchas en invierno; incendio forestal y aluviones en verano.
ConversemosViento de un día de ejemplo, basado en datos y productos del European Centre for Medium-Range Weather Forecasts (ECMWF), vía Open-Meteo.com (CC BY 4.0). Relieve: SRTM y GMTED2010 (USGS) y ETOPO1 (NOAA), vía Terrain Tiles de AWS. © colaboradores de OpenStreetMap. Fuentes y licencias.
Cada semana y cuando hay un evento: el nivel de cada sitio, si se puede ingresar o trabajar y qué hace cada área. Lo firma el especialista.
Cada mañana, hora a hora: cuándo llega el peligro, cuándo se cumple la regla 30-30-30 y hasta qué hora conviene hacer trabajos en caliente.
Cuando se cruza un umbral acordado: nevada, lluvia sobre nieve, viento, peligro de incendio extremo o tormentas con riesgo de aluvión.
Focos detectados por satélite e incendios reportados por CONAF cerca de sus instalaciones y líneas, con su seguimiento y hacia dónde los lleva el viento.
Nieve en los caminos de acceso, isoterma, lluvia sobre nieve y viento. Apoya la evaluación del riesgo de avalancha y la decisión de ingresar.
Peligro de incendio forestal de 1 a 5 para cada sitio, la regla 30-30-30, el estado del pasto, focos activos y tormentas.
Cada sitio tiene su propio cálculo. Una central a 1.300 m no tiene el clima de la ciudad que está abajo: el pronóstico se calcula a la altura de cada instalación y los niveles se ajustan con la historia de ese lugar.
El sistema vigila; el especialista decide. El monitoreo corre varias veces al día y avisa al especialista primero. El boletín oficial es siempre el que él revisa y firma.
Dato propio. Quien está en terreno puede contar en un minuto cómo quedó el camino, y eso se cruza con el pronóstico para validarlo.